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Palabras clave:España, Euskadi, Gipuzkoa, Bidasoa Beherea, Fuenterrabía, Hondarribia, Mar Cantábrico, Otoño, Formato vertical, Litoral Ibérico, Senderismo, Senda costera Pasaia - Hondarribia, Costa, Cenozoico, Eoceno, Concreciones silíceas, Erentzun Zabal, Fantasía, Icnoformas, Icnofósiles, Imaginación, Inverosimilitud, Irrealidad, Magia, Marmita, Paramoudras, Poliquetos, Agua, Cubetas intermareales, Erosión turbillonar, Geología
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Dimensiones639 x 960
Tamaño de archivo original305 KB
Tipo de imagenJPEG
Espacio colorimétricoNo calibrado
Paramoudras embalsadas

Paramoudras embalsadas

Las paramoudras son piedras, concreciones silíceas, con formas esféricas, cilíndricas, ovoides, con desarrollos verticales, horizontales u oblícuos, siempre fantásticas y con una marcada connotación sexual por su parecido con senos y falos. Se encuentran entre la Playa de Erentzun Zabal y la Punta Irupuntxa siguiendo las dos marcas blancas de la senda costera Pasaia - Hondarribia, es imprescindible visitar el lugar durante la marea baja para ver bien las formaciones. Tienen su origen durante el Eoceno hace más de 50 m.a. cuando sedimentos de arena se depositaban sobre el mar y algunos organismos marinos (poliquetos) enterraban sus tubos en la arena antes de que la cementación de ésta la convirtiera en la roca arenisca que hoy constituye la costa del Jaizkibel. Con el tiempo algunos de estos tubos se fosilizaron (Icnofósiles) y mediante un proceso físico-químico la calcita precipitada se convirtió en sílice que se fue disponiendo alrededor del tubo fosilizado configurando las formas que hoy vemos. Tras el choque de las placas tectónicas hispánica y euroasiática todo el conjunto afloró a la superficie y gracias a la erosión del sustrato de arenisca que rodea las concreciones, menos resistente que el sílice de las mismas, la paramoudras se nos presentan para deleite de nuestra imaginación